El hombre del primer silbatazo: quién es Wilton Sampaio

La cuenta regresiva para la Copa Mundial de la FIFA 2026 está por llegar a su fin y México tendrá el honor de protagonizar el partido inaugural frente a Sudáfrica el próximo jueves en el Estadio Ciudad de México. Para ese compromiso, la FIFA designó al brasileño Wilton Sampaio como árbitro principal.

Con 44 años de edad, Sampaio es uno de los colegiados más experimentados del fútbol sudamericano. Nacido en Teresina de Goiás, Brasil, obtuvo la escarapela FIFA en 2013 y desde entonces ha construido una sólida trayectoria tanto en competiciones nacionales como internacionales.

Durante la presente temporada, el brasileño ha tenido una intensa actividad arbitral en torneos como el Brasileirao, la Serie B de Brasil, la Copa Libertadores, la Copa Sudamericana y diversos campeonatos estaduales. Además, formó parte de intercambios arbitrales internacionales que lo llevaron a dirigir encuentros en los Emiratos Árabes Unidos.

Aunque su historial con equipos mexicanos es limitado, ya sabe lo que es impartir justicia en partidos donde han participado representantes aztecas. Su único antecedente con la selección mexicana se remonta a la Copa América Centenario 2016, cuando dirigió la victoria del Tri por 2-0 sobre Jamaica en la fase de grupos.

A nivel de clubes, Sampaio también ha estado presente en compromisos protagonizados por el Club América y Monterrey en competencias internacionales recientes, acumulando experiencia en escenarios de alta exigencia.

El encuentro entre México y Sudáfrica marcará su segunda participación en una Copa del Mundo. Su debut mundialista se produjo en Qatar 2022, donde fue designado para cuatro encuentros, incluidos compromisos de fases eliminatorias como los octavos de final entre Países Bajos y Estados Unidos, y el choque de cuartos de final entre Francia e Inglaterra.

Reconocido por su criterio disciplinario equilibrado, Sampaio no suele ser un árbitro excesivamente tarjetero en competiciones internacionales. Su experiencia, personalidad y recorrido en partidos de alta presión fueron factores determinantes para que la FIFA le confiara la responsabilidad de dirigir el primer partido de la Copa del Mundo 2026.

El brasileño tendrá ahora la misión de dar el primer silbatazo de la máxima fiesta del fútbol, en un duelo que marcará oficialmente el inicio del torneo más importante del planeta.