AFC, Concacaf y UEFA lanzan duro comunicado contra FIFA y exigen una revisión independiente

Redacción Tiro Libre. El fútbol mundial atraviesa uno de sus momentos institucionales más delicados de los últimos años. La Confederación Asiática de Fútbol (AFC), Concacaf y la UEFA unieron este lunes sus voces para emitir una carta abierta a la comunidad futbolística en la que cuestionan duramente la actuación de la dirigencia de la FIFA y reclaman una revisión completamente independiente de los acontecimientos relacionados con la propuesta de comercializar una participación de los derechos de la Copa Mundial.

La carta, publicada oficialmente por UEFA, lleva las firmas de los presidentes Salman bin Ibrahim Al Khalifa (AFC), Victor Montagliani (Concacaf) y Aleksander Čeferin (UEFA), además de los secretarios generales de las tres confederaciones.

El documento representa una escalada significativa en la disputa que se ha generado alrededor del presidente de FIFA, Gianni Infantino, y de una propuesta que contemplaba vender a inversionistas privados una participación de los derechos comerciales de la Copa Mundial.

Según Reuters, el plan planteaba desprenderse de aproximadamente un 20 % de esos derechos, con el objetivo de obtener alrededor de 4.200 millones de dólares. La iniciativa fue posteriormente abandonada después de provocar una fuerte reacción dentro del fútbol internacional.

“Una ruptura fundamental de confianza”

El tono utilizado por las tres confederaciones es inusualmente severo.

AFC, Concacaf y UEFA sostienen que el problema no se limita a una cuestión económica. Por el contrario, aseguran que lo ocurrido afecta directamente la integridad del fútbol y la responsabilidad de quienes han sido elegidos para dirigirlo.

Las confederaciones consideran insuficiente la explicación ofrecida por FIFA, que había presentado lo ocurrido fundamentalmente como un problema de comunicación.

En su carta, AFC, Concacaf y UEFA sostienen que lo ocurrido constituyó un fallo de criterio y califican el intento de vender una participación de los derechos de la Copa Mundial como una ruptura fundamental de confianza con las instituciones que FIFA está llamada a representar.

Las tres organizaciones cuestionan particularmente que la propuesta haya sido impulsada con un calendario reducido, sin una consulta significativa y con una fecha límite que, según ellas, habría impedido a las asociaciones miembro estudiar adecuadamente sus términos.

Piden una investigación que FIFA no controle

Uno de los puntos centrales de la carta es la exigencia de una investigación independiente.

FIFA había anunciado que presentaría un informe completo sobre lo sucedido ante su Consejo. Sin embargo, las tres confederaciones consideran que una revisión de esta naturaleza no puede estar en manos de la propia administración de FIFA.

AFC, Concacaf y UEFA reclaman que la investigación sea realizada por un tercero completamente independiente, sin participación de FIFA, de sus empleados ni de ninguna otra parte involucrada en el conflicto.

Además, solicitaron que todos los documentos y registros relacionados con el episodio sean preservados.

También cuestionan una reunión en Marruecos

La carta incorpora otro elemento que ha elevado la tensión.

Las confederaciones aseguran que en una reciente reunión de emergencia celebrada en Marruecos solamente estuvo presente un funcionario electo, mientras que ningún integrante del Consejo de FIFA ni representantes de las asociaciones miembro fueron invitados a participar.

Según el documento, la reunión contó únicamente con una parte del comité de gestión integrado por altos funcionarios empleados por FIFA.

Para las tres confederaciones, esta circunstancia refuerza las dudas sobre la manera en que se está ejerciendo el liderazgo de la organización.

“El fútbol no pertenece a un individuo”

El mensaje político e institucional de la carta queda resumido desde sus primeras líneas.

AFC, Concacaf y UEFA recuerdan que el fútbol mundial no pertenece a una persona ni a una institución determinada, sino a jugadores, aficionados, clubes, asociaciones miembro y a todas las organizaciones encargadas de proteger su futuro.

También reconocen los avances registrados durante la última década, incluidos la expansión de los torneos, la distribución de recursos y las decisiones relacionadas con las Copas Mundiales de 2030 y 2034.

Pero enfatizan que esos avances fueron producto del trabajo conjunto de FIFA, las confederaciones y las asociaciones nacionales, y no de una sola persona.

Por ello, rechazan que la discusión actual pueda reducirse a una disputa económica.

Las tres confederaciones afirman expresamente que han defendido una utilización responsable de las reservas existentes de FIFA para fortalecer la inversión en las asociaciones miembro.

La sombra sobre la reelección de Infantino

El conflicto adquiere una dimensión todavía mayor porque Gianni Infantino busca ser reelegido como presidente de FIFA en 2027.

Reuters señala que las tres confederaciones han perdido confianza en su liderazgo y que UEFA, respaldada por AFC y Concacaf, incluso ha amenazado con boicotear futuras competiciones de FIFA si no recibe garantías de que propuestas similares no volverán a presentarse.

La situación, sin embargo, no significa que exista una posición unánime contra Infantino dentro de todo el fútbol mundial.

Reuters reporta que la Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha expresado respaldo al presidente de FIFA, mientras que varias asociaciones asiáticas también mantienen su apoyo. En Concacaf, México igualmente se ha pronunciado a favor de Infantino.

Esto revela una división que atraviesa tanto a las confederaciones como a las asociaciones miembro.

¿Un nuevo bloque de poder en el fútbol mundial?

La alianza circunstancial entre AFC, Concacaf y UEFA tiene un peso considerable.

Europa representa una de las mayores fuerzas económicas y deportivas del fútbol mundial; Concacaf controla una región que acaba de albergar la Copa Mundial de 2026 junto a Estados Unidos, México y Canadá; y Asia representa uno de los mercados de mayor crecimiento para el deporte.

La posición conjunta de sus tres presidentes convierte el documento en algo mucho más significativo que una simple declaración de desacuerdo.

Reuters incluso informa que las tres confederaciones están analizando la posibilidad de organizar competiciones entre ellas para garantizar oportunidades de competencia a los futbolistas mientras persiste la crisis con FIFA.

Aunque esa posibilidad todavía no constituye una decisión formal, evidencia hasta dónde ha llegado el deterioro de las relaciones.

“Liderazgo que sirva al fútbol”

El cierre de la carta contiene el mensaje más contundente.

AFC, Concacaf y UEFA apelan a la unidad del fútbol, pero al mismo tiempo reclaman una conducción que esté al servicio del deporte y no concentrada en el poder.

El documento no formula expresamente una petición de renuncia a Infantino. Sin embargo, el llamado a un liderazgo diferente, la acusación de una ruptura de confianza y la exigencia de una investigación independiente colocan al presidente de FIFA ante una de las mayores crisis políticas de su gestión.

Infantino anunció en mayo que buscará un nuevo mandato al frente de FIFA en 2027. Ahora, el escenario de esa futura elección comienza a cambiar.

Lo que comenzó como una disputa alrededor de una propuesta comercial de miles de millones de dólares ha evolucionado hacia una discusión mucho más profunda: quién debe ejercer el liderazgo del fútbol mundial, bajo qué controles y con qué grado de transparencia.

Y esta vez, tres de las principales confederaciones del planeta han decidido decirlo públicamente.