Manchester City reaccionó en los minutos finales para imponerse 2-1 al Bournemouth, en un partido en el que Erling Haaland fue titular, aunque no consiguió marcar.
El Manchester City comenzó su camino en la nueva temporada de la Premier League con una victoria trabajada. El conjunto celeste remontó para derrotar 2-1 al Bournemouth, después de encontrarse por debajo en el marcador durante buena parte del encuentro.
El partido también dejó una imagen que rápidamente llamó la atención: Erling Haaland lució un nuevo look, aunque el protagonismo deportivo terminó siendo para otros dos jugadores del City.
Bournemouth golpeó primero
El conjunto visitante tomó ventaja al minuto 26 con el gol de Marcus Tavernier, obligando al Manchester City a buscar una reacción.
Haaland, titular en el ataque del City, tuvo participación en el frente ofensivo, pero no pudo encontrar el camino al gol.
El equipo de Manchester insistió durante el segundo tiempo y encontró la igualdad cuando el partido entraba en su tramo decisivo.

Guéhi y Gvardiol cambian la historia
El empate llegó al minuto 84, cuando Marc Guéhi apareció para colocar el 1-1 y devolverle al City la posibilidad de quedarse con los tres puntos.
La remontada se completó apenas unos minutos después.
Joško Gvardiol marcó en el tiempo añadido, al 90+1′, para darle al Manchester City el 2-1 definitivo y convertir una noche que parecía complicada en un estreno victorioso.
El gol tuvo además una dosis de tensión: la anotación fue revisada por el VAR ante una posible posición adelantada, pero finalmente fue validada.
Haaland, protagonista también fuera del marcador
Aunque el delantero noruego no consiguió marcar, su presencia volvió a generar atención. Haaland apareció en el debut liguero del City con un nuevo look, convirtiéndose en uno de los detalles más comentados alrededor del encuentro.
Sin embargo, en el terreno de juego fueron Guéhi y Gvardiol quienes terminaron escribiendo la historia del partido.
Para el Manchester City, el resultado supone comenzar la campaña con tres puntos y, sobre todo, demostrar capacidad de reacción después de verse abajo en el marcador.

Bournemouth 1-2 Manchester City. Una remontada en los últimos minutos, tres puntos para comenzar y un Haaland que, esta vez, llamó la atención tanto por su nueva imagen como por su presencia sobre el césped.

