España se marcha al descanso con ventaja 1-0 sobre Francia tras un primer tiempo cargado de intensidad, ritmo y emociones, digno de una semifinal de la Copa del Mundo.
El momento decisivo llegó cuando el árbitro sancionó un penalti a favor de La Roja tras una infracción dentro del área francesa. El encargado de asumir la responsabilidad fue Mikel Oyarzabal, quien mostró sangre fría para vencer al guardameta francés y desatar la celebración española con el 1-0.
Lejos de bajar la intensidad, el gol elevó aún más la temperatura del encuentro. Francia adelantó líneas en busca del empate, mientras España respondió con posesiones largas y rápidas transiciones que mantuvieron en constante alerta a la defensa rival.

El mediocampo fue un auténtico campo de batalla, con entradas fuertes, presión asfixiante y una lucha permanente por el control del balón. Cada recuperación generó peligro y ambos equipos dejaron claro por qué llegaron entre los cuatro mejores del torneo.
Los franceses tuvieron varias aproximaciones para igualar el marcador, pero la zaga española respondió con solidez en los momentos de mayor presión. Del otro lado, España también estuvo cerca de ampliar la diferencia aprovechando los espacios que comenzó a dejar el conjunto galo.

Con el gol de Mikel Oyarzabal desde los once pasos, España toma una ventaja mínima, pero la eliminatoria está lejos de resolverse. Francia mantiene intactas sus aspiraciones y promete una segunda mitad de máxima tensión, donde cualquier detalle podría definir al primer finalista del Mundial.

