El conjunto blanco derrotó 2-1 al Espanyol con un gol de Carlos Espí en el minuto 90, en el estreno oficial de José Mourinho en su segunda etapa al frente del Real Madrid.
El regreso de José Mourinho al banquillo del Real Madrid comenzó con una dosis de sufrimiento, pero también con el resultado que el técnico portugués necesitaba: victoria. El conjunto blanco derrotó este sábado 2-1 al Espanyol en el RCDE Stadium, gracias a un gol agónico de Carlos Espí en el minuto 90.
El Madrid golpeó primero. Al minuto 9, Jude Bellingham apareció en el área para conectar de cabeza un preciso servicio de Arda Güler y colocar el 0-1. El inglés fue uno de los futbolistas más destacados del equipo de Mourinho durante el encuentro.
Sin embargo, el Espanyol reaccionó y encontró la igualdad al minuto 30. Álex Calatrava aprovechó una buena acción colectiva y un pase de Javi Hernández para superar a Thibaut Courtois y establecer el 1-1.

En la segunda parte, el Real Madrid buscó recuperar el control, pero encontró resistencia en un Espanyol ordenado y competitivo. Bellingham volvió a generar peligro de cabeza, mientras que Federico Valverde estuvo muy cerca de marcar con un remate que terminó estrellándose en el poste.
Mourinho movió sus piezas y recurrió a varios de sus nuevos fichajes para buscar la victoria. Entre ellos apareció Carlos Espí, delantero incorporado procedente del Levante, quien ingresó en los últimos minutos para convertirse en el héroe inesperado de la noche.
Cuando todo apuntaba al empate, llegó el golpe definitivo. En el minuto 90, tras una acción de Kylian Mbappé dentro del área, Espí aprovechó un balón suelto y lo mandó al fondo de la red para establecer el 2-1 definitivo.
Así, Mourinho inició con tres puntos su segunda etapa en el Real Madrid, 13 años después de haber dejado el club. El resultado no ocultó que el equipo todavía tiene aspectos por ajustar, especialmente en su funcionamiento colectivo, pero el técnico portugués consiguió lo más importante en su estreno: comenzar ganando.
Y el gran protagonista terminó siendo Espí, quien necesitó apenas unos minutos para dejar su primera huella con la camiseta blanca y darle al nuevo Madrid de Mourinho un triunfo que parecía escapársele de las manos.

