La eliminación ante España en las semifinales del Mundial 2026 marcó el final de uno de los ciclos más exitosos en la historia reciente del fútbol francés. Didier Deschamps cerrará su etapa como seleccionador nacional después de más de una década al frente del equipo, dejando un legado que incluye la conquista del Mundial de Rusia 2018 y múltiples presencias en instancias decisivas.
Con la salida del experimentado técnico, todas las miradas apuntan hacia Zinedine Zidane, considerado el candidato natural para asumir el proyecto de cara a la próxima Eurocopa y al Mundial de 2030.
El exentrenador del Real Madrid cuenta con el respaldo de una buena parte de la afición y de la prensa francesa gracias a su exitoso historial en los banquillos y a su profundo conocimiento del fútbol de élite. Su capacidad para gestionar grandes vestuarios y competir al máximo nivel lo convierten en el nombre que más seduce dentro del entorno de la selección.

No obstante, la Federación Francesa de Fútbol deberá resolver aspectos administrativos y contractuales antes de oficializar cualquier decisión. Mientras tanto, otros entrenadores también aparecen en el radar, aunque ninguno genera el consenso que despierta Zidane.
Francia inicia así un proceso de renovación con el objetivo de mantener a una generación repleta de talento, encabezada por Kylian Mbappé, Eduardo Camavinga, Aurélien Tchouaméni y William Saliba, que aún tiene mucho camino por recorrer en el escenario internacional.

