Francia vence a Irak bajo la tormenta y Mbappé sigue escribiendo historia en el Mund

Los Bleus superaron 3-0 a Irak en un partido que tuvo de todo: lluvia, suspensión por tormenta eléctrica y una nueva exhibición de su gran figura. Francia se acerca a la clasificación y confirma su candidatura.

La tormenta intentó detener a Francia, pero no pudo apagar el brillo de Kylian Mbappé. Los Bleus derrotaron 3-0 a Irak en Filadelfia, en un encuentro que quedará marcado como uno de los episodios más particulares del Mundial 2026 por una interrupción de casi dos horas debido a una fuerte tormenta eléctrica.

El partido comenzó con Francia tomando el control y encontrando rápidamente el camino del gol. Al minuto 14, Mbappé apareció con toda su calidad para sacar un potente remate desde fuera del área y adelantar a una selección francesa que buscaba confirmar su condición de favorita.

Irak intentó resistir con orden defensivo y sacrificio, pero el espectáculo quedó momentáneamente detenido antes del descanso. La presencia de rayos en la zona obligó a activar los protocolos de seguridad, enviando a jugadores y aficionados a zonas protegidas mientras se esperaba la autorización para reanudar el encuentro.

Después de una larga espera, Francia regresó al campo decidida a resolver el partido. Y nuevamente apareció su capitán. Mbappé aprovechó un error defensivo para marcar su segundo gol de la noche y aumentar una ventaja que ya parecía definitiva.

La fiesta francesa la completó Ousmane Dembélé, quien apareció para marcar el tercer tanto y sentenciar una victoria que coloca a los dirigidos por Didier Deschamps en una posición privilegiada dentro del Grupo I.

Más allá del resultado, la noche en Filadelfia tuvo un protagonista especial: Mbappé. El delantero francés alcanzó los 15 goles en Copas del Mundo, una cifra que lo coloca entre los máximos goleadores históricos del torneo y reafirma su lugar como una de las grandes figuras de esta generación.

Francia suma otra victoria y avanza con paso firme hacia la siguiente fase, mientras Irak queda obligado a buscar una reacción en sus próximos compromisos para mantener vivo el sueño mundialista.

Los Bleus ganaron bajo la lluvia, sobrevivieron a la tormenta y volvieron a demostrar que tienen argumentos para pelear por la gloria.